Como en mi queridísima facultad
reparten periódicos gratis, y dio la casualidad de que las otras noches con mi
compañera de piso estuvimos debatiendo sobre los distintos periódicos
españoles, ayer sin ir más lejos al llegar a la facultad cogí un ejemplar de “El
País”.
Ya sé que a mi profesor de
didáctica le gustaría que hablara sobre los temas vistos en clase, pero al leer
un artículo de dicho periódico, sentí la necesidad de escribir algo en mi blog
sobre él.
![]() |
| El ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert. |
El encabezado de la noticia dice
así: “Wert revisará la ley para no dar el título de la ESO con suspensos”
En el artículo se desarrolla una
serie de distintas opiniones a favor y en contra de dicha reforma de la ley,
poniendo ejemplos de diferentes personalidades como por ejemplo el presidente
de la asociación de directores de centros públicos Fedadi, José Antonio
Martínez, o el presidente de la asociación católica de padres Concapa, Luis
Carbonel.
En el artículo, hacen referencia
a las distintas formas de las cuales se puede ver el proceso de la ESO para los
estudiantes, y estoy totalmente de acuerdo en que se ve así.
Para algunas personas, la ESO es
una suma de cursos, materias y contenidos que hay que aprender y recordar. Y
para otros una etapa que tiene como objetivo que los jóvenes adquieran una
serie de habilidades básicas para poder desenvolverse en la vida y seguir
estudiando.
Y claro ahora viene la pregunta,
¿qué tengo yo que ver, estudiante de Educación Primaria, con la ESO?
Pues yo no sé porqué, he sentido
la necesidad de relacionarlo con mi tema en el blog de las PLAS, el rechazo.
![]() |
| "España, siempre igual..." |
Estos niños que no pueden pasar
de un curso a otro, en cierto modo sienten rechazo.
Rechazo para con la sociedad,
rechazo entre sus compañeros y amigos y rechazo consigo mismos.
En sí, la reforma que esté bien o
mal… eso ya es opinión de cada uno. Algunos dicen que les parece perfecta
porque debemos tener más mano dura con los niños y por supuesto otros la verán
excesiva, y para no variar… siempre estará el/los/la/las pesado/a/os/as de turno
que se dedicarán a echarle la culpa a… *redoble de tambor por favor* los profesores,
maestros, educadores y derivados.
Siempre pagamos el pato, no sé
cómo nos las apañamos. Sólo por eso nos deberían pagar más.
Cuando quiero, me pongo mucho en
la piel de otras personas, y de verdad, me cuesta mucho esa idea que tienen de
los que “valen” que sigan y los que no sirven para nada, le compramos hasta el
billete de salida para que se salgan de los estudios.
En vez de tanto quejarnos de que
los niños no valen, deberíamos intentar ayudarlos el máximo posible en
ayudarles y en que superen los objetivos que nosotros mismos estamos marcando y
fijando para las nuevas generaciones.
El listón está cada vez más alto,
y sin embargo en España parece que va cada vez más en picado.
El otro día en un “tweet”, leí
algo así como: “Si hubiera un Holocausto intelectual, y vinieran zombies a
comer cerebros por toda Europa, a España la pasaban de largo”
No sé si era así exactamente y lo
que tampoco sé es si me dio pena o me hizo gracia el comentario, porque vamos
razón lleva.
Vamos a dejarnos ya de pamplinas
y vamos a hacer que Europa no nos rechace, que el mundo no nos rechace.
Yo ya estoy un poco harta de
estar siempre en el final de la cola…
¿Hacemos algo guachi? ¡Más acción y menos palabrería!
Un saludito amores.
Pd: como no os puedo pasar a
todos un ejemplar del periódico, os dejo la noticia de la web de “El País” que
creo que más o menos vendrá a decir lo mismo.


Excelente, Ana. Has entrado en la dinámica que os pido: cualquier cosa que caiga en vuestras manos, aunque aparentemente no tenga que ver con vuestro tema,puede tener alguna relación si os lo proponéis.
ResponderEliminarAparte de la idea de rechazo, hay un par de frases muy interesantes en tu reflexión. Se refieren al papel de la maestra frente a los supuestos diferentes niveles de los estudiantes: hacer lo mejor posible para proporcionales aprendizaje y educación.
Enhorabuena.